Fisioterapia para artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla es una enfermedad reumática degenerativa que comienza con la destrucción del cartílago articular y que afecta también a tendones, ligamentos y articulaciones. En esta enfermedad, también llamada gonartrosis, se produce un desgaste del cartílago articular de la rodilla, que tiene como función principal amortiguar las fuerzas (absorber golpes) y permitir el deslizamiento óseo entre el fémur y la tibia y un sobrecrecimiento y remodelación del hueso subyacente. Cuando este cartílago se degenera, por falta de hidratación del líquido sinovial, aumenta el rozamiento entre los huesos y comienza la degeneración de la articulación.

Tratamiento fisioterápico para la artrosis de rodilla


Recuperación de la estructura afectada por artrosis

El primer objetivo que se busca en el tratamiento de artrosis de rodilla es una recuperación estructural, es decir, acelerar el proceso de curación de la/s estructura/s afectadas, para poco a poco ir sometiendo a dicho tejido a un estrés controlado, y de esta forma evolucionar en la consolidación hacia resolución del proceso.

Todo esto persigue la readaptación funcional analítica, a fin de que esa estructura afectada por la artrosis pueda ir recuperando su función de forma aislada; al mismo tiempo, se trabaja sobre la recuperación de la estructuras adyacentes de esa cadena funcional hacia su reeducación.

Readaptación funcional

Posteriormente se suele utilizar protocolos de readaptación a fin de conseguir una reeducación de la función global del conjunto de estructuras relacionadas con la inicialmente lesionada.

Readaptación a la vida diaria

Por último, sería la readaptación a gestos biomecánicos de la situación pre-lesión, según el contexto de la artrosis de rodilla: por ejemplo:

  • Ámbito deportivo: sería simular un gesto técnico concreto en situaciones de control, y luego añadiendo incertidumbre que dificulten el gesto, para una posterior incorporación parcial al deporte concreto hasta la reincorporación completa.
  • Ámbito laboral en cadena de montaje: igualmente, reproducir las acciones a desarrollar con parámetros menos marcados, como tiempos de ejecución, repeticiones, pesos de objetos, etc, para posteriormente ir regulando esos parámetros hasta la incorporación total a la jornada laboral.

Durante todo este tiempo de recuperación, se le elabora al paciente un planning detallado de recuperación personalizado (programa de cinesiterapia) que deberá hacer, puesto que es tan importante o más que el trabajo con el fisioterapeuta en el centro; programamos diariamente en planning semanal las pautas a seguir: ejercicios, número de series y repeticiones, etc.

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Posibles causas

La artrosis puede ser primaria o idiopática por factores como la edad, el sobrepeso, factores hereditarios (antecedentes familiares), menopausia, trabajos con mucha carga o práctica de deportes de impacto. También puede ser secundaria a fracturas de rótula, meniscos, fracturas de tibia y fémur; secundaria a infecciones como artritis reumatoide, gota u oteocondritis; y secundaria a factores mecánicos como varo o valgo de rodilla, dismetrías o escoliosis.
Se puede clasificar en varios estadios, desde un estadio I, con disminución del espacio intraarticular, a un estadio V, con subluxación y lesión femorotibial global.

Síntomas

Los síntomas característicos de la artrosis de rodilla son:

  • Dolor, más intenso por las mañanas, durante los primeros movimientos al levantarse después de la inactividad nocturna, al subir y bajar escaleras, al caminar por terrenos irregulares, en estadios avanzados, dolor intenso y continuo al estar de pie y en actividades de la vida diaria.
  • Rigidez articular, más intenso por las mañanas, al levantarse, en la flexión y extensión
  • Hinchazón y aumento de temperatura en la articulación
  • Atrofia y debilidad muscular en cuádriceps y musculatura adyacente.

Más información de la artrosis de rodilla

El cartílago articular tiene como función amortiguar las fuerzas y permitir el deslizamiento de los huesos entre sí. Cuando este cartílago se degenera, aumenta el rozamiento entre los huesos y comienza la degeneración de la articulación (huesos, tendones, ligamentos, cápsula y músculos).

Esta enfermedad degenerativa se da en varias fases, desde una fase inicial con disminución del grosor del cartílago, se va degenerando progresivamente, hasta poderse liberar trozos óseo o cartilaginosos (ratón intra-articular) pudiendo bloquear la articulación y la liberación de sustancias inflamatorias y el desgaste completo de todo el complejo articular.

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